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Tmesis

Modalidad de hipérbaton que consiste en la división forzada de un sintagma cuyo elemento central se desplaza al final, o de dos partes de una palabra, en la prosa; en el verso, también se denomina así a la fragmentación en dos mitades de una palabra, bien por la interposición de otra bien mediante la división que efectúa una cesura o la pausa final de verso. Ej.

¡Tantos que van abriéndose, jardines,
celestes, y en el agua! Pedro Salinas, El Contemplado.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando,
tendido yo a la sombra esté cantando
. (A la vida solitaria, Fray Luis de León).

Tautograma

Composición en la que todas las palabras empiezan por la misma letra. Por ej. "Mi mamá me mima mucho".

Aféresis

Metaplasmo que consiste en la supresión de una sílaba al principio de palabra, por lo general para reducir la escansión o medida del verso. Hasta el Renacimiento se consideró una licencia permitida en el lenguaje poético. Hoy no se usa.

Que fuera bueno aqueso que ora haces; (por agora)
mas si tú me deshaces con tus quejas,
¿por qué agora me dejas como a extraño,
sin dar daqueste daño fin al cuento?
Garcilaso de la Vega

Venga norabuena (por enhorabuena)
la Paloma bella,
norabuena venga.
Norabuena vengáis al mundo,
Niño de perlas,
que sin vuestra vista
no hay hora buena.
Lope de Vega

La Academia, a pesar de su resistencia, ha terminado por aceptar algunas aféresis de fonemas cuya combinación no es propia de la fonología española: sicología por psicología; nomo por gnomo; nemotecnia por mnemotécnica, etc. Algún que otro vocablo ha quedado en tierra de nadie: despabilar y espabilar, por ejemplo son correctos los dos; también, aunque no lo parezcan, y son sinónimos, escote y descote.

Similicadencia

Idéntica terminación fonemática de frases o miembros de frases contiguos. La hay de dos tipos: homeoteléuton u homoioteléuton (igual final) y homeóptoton o simíliter cadens, similicadencia propiamente dicha (igual flexión). En el primer caso se produce simplemente la coincidencia de los mismos sonidos, lo que es un recurso muy frecuente en, por ejemplo, Fray Antonio de Guevara y en toda la literatura del XVI.

...Y cuanto más se quebranta
mortifica su garganta
con natas al gusto gratas
.... Juan de Salinas

En el segundo, es simplemente fruto de hacer coincidir una misma forma flexiva, lo que es frecuente en la prosa del XV y XVI, por ejemplo en La Celestina.

...Y en medio del trabajo y la fatiga,
estoy cantando yo y está sonando
de mis atados pies el grave hierro
. Garcilaso.

Palíndromo

Frase que puede ser leída en sentido inverso sin sufrir cambios.

Ave, Eva
Roma tibi subito motibus ibit amor
La ruta no natural
Se es o no se es
Aire solo sería
Si vivo no vivís
Amo la pacífica paloma
Adán no cede con Eva y Yavé no cede con nada
Amar, ¿dará honor a varón o hará drama?
Adán no calla con nada.
Nada, yo soy Adán
(Guillermo Cabrera Infante)

Somos nada, ya ve, o lodo o dolo, Eva y Adán somos (Julián Ríos)

Es un ejercicio común en ludolingüística la creación de palíndromos. Se cuenta, por ejemplo, que el demonio contestó a un seminarista que le invocó con un verso anacíclico o palindrómico:

In girum imus nocte et consumimur igni

Esto es, “damos vueltas en la noche y un fuego nos consume”. Entre los muchos tipos de palíndromo, uno de los más difíciles es el silábico; véase por ejemplo este compuesto por Juan Caramuel:

Divino miseras horto horas semino. Vidi.

Políptoton

Tipo de paronomasia que consiste en acumular distintas flexiones de la misma palabra. Es característica de la poesía cancioneril castellana del siglo XV y propia de corrientes manieristas y barrocas. Cervantes se burló de este recurso, utilizado en la prosa de los libros de caballerías de Feliciano de Silva:

La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura... Quijote, I, 1.

Acaso el mejor ejemplo puede constituirlo esta seguidilla compuesta popular:

No me mires, que miran
que nos miramos;
miremos la manera
de no mirarnos.
No nos miremos
y, cuando no nos miren,
nos miraremos
.

En este ejemplo puede observarse que se asocia frecuentemente al políptoton una aliteración.

Calambur

Falsa separación de las unidades léxicas de la cadena fónica que produce un equívoco o ambigüedad. Así, se cuenta que Quevedo hizo la apuesta de decirle a la reina que era coja sin que se enterase, para lo cual cogió un clavel y una rosa del jardín por donde ésta se paseaba y se los ofreció diciendo:

Entre el clavel y la rosa
su majestad es-coja
.

De la misma manera escribió Gracián:

El sacro y adorado nombre de Dios, que dividido está diciendo: “Díos, díos la vida, díos la hacienda, díos los hijos, díos la salud, díos la tierra, díos el cielo, díos el ser, díos mi gracia, díos a mí mismo, díoslo todo”, de modo que del dar, del hacernos todo bien, tomó el Señor su santísimo y augustísimo renombre de Dios en nuestra lengua española.

Y Góngora dijo de su enemigo Lope:

A este Lopico, lo pico.

El primer Garcilaso, acostumbrado a las ingeniosidades cancioneriles, aún utilizaba este juego del vocablo:

Es el arca de No-he,
que quiere decir “no tengo”.

Cuando murió San Ignacio de Loyola, los jesuitas pasearon un mote que utilizaba este recurso propiamente barroco:

Murió Y gnacio.

Paronomasia o annominatio

Acumulación de palabras de sonido parecido o análogo. Con mucha frecuencia va asociado a un juego de palabras, como en las palabras de Cristo a Pedro, en las que los católicos (que utilizan la traducción latina o Vulgata de los evangelios en griego de la Biblia) quieren ver que Pedro asumió la jefatura de la iglesia cuando el contexto deja claro que la piedra a la que aludía era el concepto de que él era el hijo de Dios:

Tu es Petrus et super hanc petram aedificabo ecclesiam meam (Tú eres Pedro y sobre esta piedra levantaré mi iglesia).

Le salió una calumnia en lugar de una columna... Manuel Rivas.

Otros ejemplos:

De medio arriba romanos,
de medio abajo romeros… Lope de Vega.

Hasta lo judicial perjudiciales... Lope de Vega, hablando de los pleitos.

Pobre barquilla mía
entre peñascos rota,
sin velas desvelada
y entre las olas sola… Lope de Vega.

De su novio hará novillo... F. de Quevedo

Vendado que me has vendido… Luis de Góngora.

Milicia contra malicia B. Gracián

Es todo el cielo un presagio
y es todo el mundo un prodigio… Pedro Calderón, La vida es sueño.

Ya he hablado sobre la presión y la prisión de Cuba. En vez de “Patria y muerte” el lema de Fidel Castro debería ser “Patraña y muerte”. Cuando acusaba y acosaba a Pinochet, el juez Garzón recibió un dossier completo sobre ese tirano… Guillermo Cabrera Infante

...Y esta tierra feroz, feraz en curas,
me dio un roble, un otero y una muno.1
Y una mano —perdón—, mano de hielo,
de nieve no, que crispa y atiranta
yo no sé si el rencor y el desconsuelo.
Y una raza me dio que reza y canta
ante el Cántabro mar cantos de Lelo.
No merecía yo ventura tanta… Jon Juaristi, "Patria mía", en Suma de varia intención.

Te traigo un trago seco

de trigo y de tragedia

un aire de aureolas
y un vaho de vacas negras, Carlos Edmundo de Ory, “Conjuro”

Es recurso muy utilizado en los trabalenguas populares:

Tres tristes tigres comen trigo en un trigal

bq. Quien poca capa parda compra, poca capa parda paga; yo, que poca capa parda compré, poca capa parda pagué

Si se trata de la misma palabra con flexiones diferentes se denomina políptoton:

¿Cómo quieres que te quiera si el que quiero que me quiera no me quiere como quiero que me quiera?




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1 Juaristi juega con las connotaciones de "Blas de Otero" y de "Unamuno", este último corrientemente condenado por el nacionalismo vascongado.

Anagrama

Palabra o palabras formadas por la reordenación de las letras que constituyen otra u otras palabras; tiene, pues una función de ocultación, aunque no tanto que no pueda ser descubierta. Anagrama de Agustina es Angustias; anagrama de su mujer Isabel es por ejemplo la Belisa de Lope o Lesbia. El mismo Lope frecuentó este recurso para esconder a su amante Micaela de Luján como Camila (paragrama o anagrama imperfecto, también cultivado) o a sí mismo como Gabriel Padecopeo, en la edición de sus Soliloquios. François Rabelais publicó sus obras con el de Alcofribas Nasier. El procedimiento es más artificioso cuando se extiende a frases y así, por ejemplo, San Jerónimo tradujo pregunta de Pilatos y respuesta de Jesús con anagramas: Quid est veritas?Est vir qui adest. Con las letras de la heroína de la independencia colombiana Policarpa Salavarrieta puede construirse la frase “Iace por salvar a la patria” y con las de José de San Martín No te rindes jamás. Los griegos ya conocían este recurso: Licofronte transformó el nombre del faraón Ptolemaios en apomelitos, que significa miel.

Anagrama
de Luïsa
es ilusa y no la infama,
supuesto que el anagrama
no es definición precisa;
ya con el sujeto frisa,
ya es compuesto, ya neutral,
neutros son perla y peral;
ramo, amor; burla y albur;
conforman hurta y tahúr;
implican malsín sin mal. Juan de Salinas.

Cuando el anagrama es imperfecto por una letra, se denomina paragrama; por ejemplo, en la sustitución de reina por ruina de este ejemplo:

Su Majestad, la ruina de Inglaterra...

Constituyen paragramas que juegan también con diversas lenguas algunos que compuso Garcilaso, Salicio (ici Laso), anagrama de Garci Laso en francés; Nemoroso, por el contrario, es una alusión a Boscán (de nemorosus, ‘boscoso’ en latín).

Reduplicación

Repetición más o menos exacta de una palabra o de algunas unidades de ésta en una frase o verso. Caracteriza muchos comienzos de romances:

Río verde, río verde…

Fonte frida, fonte frida,
fonte frida y con amor…

¡Conde Olinos, conde Olinos…!

Quiñonero, Quiñonero…

Alburquerque, Alburquerque…

Rey don Sancho, rey don Sancho…

Gerineldo, Gerineldo…

Durandarte, Durandarte…

¡Oh Belerma, oh Belerma…!

Nuño Vero, Nuño Vero…

¡Calledes, conde, calledes…!

¡Afuera, afuera, Rodrigo…!

Moricos, los mis moricos…

Que por mayo era, por mayo…

A veces esas repeticiones se transforman en políptoton o derivación:

¡Abenámar, Abenámar,
moro de la morería…!

Yo me era mora Moraima,
morilla de un bel catar…

En Castilla está un castillo
que se llama Rocafrida…

Es frecuente que estas recurrencias tomen la forma del paralelismo semántico:

¿De qué vos reís, señora?
¿De qué vos reís, mi vida?

Errado lleva el camino,
errada lleva la vía…

Bien seas venido, el moro,
buena sea tu venida…

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